Las mujeres de Camelle

(contenido enlatado)

Sábado, 15 de febrero de 2003

Hay una manifestación contra la guerra de Irak en el Cantón, en ella hablo con varias personas que han ido el viernes a Laxe con los buses de la Universidad. Muchos de ellos vienen decepcionados de recoger galletitas, otros dicen que lo que se hace por el medio ambiente a estas alturas no es muy útil. Muchos no volverán, las playas están esplendorosas.

Domingo, 16 de febrero

A las 9 de la mañana salimos un grupo del club Ártabros en un bus puesto por Adega en dirección a Camelle. Yo he sacado hielo del parabrisas de mi coche para ir al punto de encuentro. En el bus nos reparten un folleto con un pequeño protocolo de trabajo y autoprotección. Con el equipo puesto no vamos andando a una cala de rocas entre Camelle y Arou. Allí hay una caseta de Medio Ambiente con una zona de descontaminación.

Bajamos a un pequeño coído de rocas (sorpresa!, orientado al oeste), y después de que el helicóptero del ejército nos haga la foto de rigor empezamos a bajar poco a poco a la línea de marea. En principio la gente se pone a limpiar plantas justo en el borde del camino. El coordinador de Adega y el de Tragsa dicen que se haga sin arrancar muchas. Después de casi una hora perdiendo el tiempo (según sus propias palabras) nos ven a otros llenando capazos de fuel líquido solo unos metros más abajo. Son rocas grandes, y están cubiertas por capas de varios centímetros en algunos sitios. Con espátulas grandes y sin apenas rascar se llenan los capazos uno detrás de otro. En los huecos y grietas hay también acumulaciones muy grandes. Al sacar los capazos para arriba no se respetan las zonas limpias y sucias. El coordinador de Tragsa llama a ver si viene un tractor a partir de las 2, eso sí que es previsión.

El coordinador de ADEGA insiste mucho en el tema de la mascarillas, pero el mismo está trabajando de manos limpias sin guantes, el contacto con la piel es según algunos expertos médicos el principal problema. Cuando nos retiramos de la playa hay bastante confusión, unos dicen que hay que salir con guantes hasta la caseta, otros sin ellos. En cualquier caso vamos todos hasta ella con las botas sucias. La zona de descontaminación apenas se respeta, alguna gente se quita el equipo por su cuenta, la chica de Tragsa que nos dio el equipo por la mañana está observando, nos dice que nos llevemos el equipo si queremos, que ellos no reciclan nada. Espero que el suyo sí lo reutilice porque está impecable, no ha dado un palo al agua en todo el día. Ni siquiera ha ido a la playa.

¿lo positivo? Dos toneladas y media fuera, un grupo de Lugo cerca ha debido sacar otro tanto a juzgar por los contenedores de ida y vuelta. A la salida nos esperan unas mujeres de Camelle con leche caliente, café, colacao, madalenas, tortilla… una pasada. Las mujeres de la Costa da Morte no desfallecen en su particular lucha contra el fuel.

¿lo negativo? Cuando nos íbamos quedaba mucho más fuel, mientras la Xunta nos envía a los grupos de la Universidad a por galletitas a 20 kilómetros de aquí. Además, ¿de que sirve escribir protocolos y repartir folletitos si luego no se cumplen? Adega es quien más gente moviliza con diferencia, espero que no trabajen siempre así.

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