Las rocas y la espátula

(contenido enlatado)

Semana del 6 al 12 de enero de 2003

A lo largo de esta semana y la anterior desde el club de montaña Ártabros se intenta hablar con varios organismos para ir a colaborar como grupo organizado. Ninguna respuesta. Con los datos que tengo de otras veces, Minu llama al ayuntamiento de Carnota, gobernado por el BNG. Ningún problema, hay material, hay fuel para todos los que queramos ir y más, y sobre todo buena disposición, el viernes se envía un fax con la lista de nombres para ir el domingo. Ya está, así de sencillo.

Domingo 12 de enero

Un grupo de 40 personas nos desplazamos a Carnota en coches particulares. En el ayuntamiento nos asignan una zona, el faro de Lariño, en el extremo sur al lado de la playa de Ancoradoiro. También nos asignan un coordinador, Juan Carlos, bombero voluntario venido de Madrid. Nos entregan los EPIs (Equipos de Protección Individual, solo los que hemos tenido que ver algo con riesgos laborales lo sabíamos hasta ahora), una bolsa con bocadillos, fruta y bebida y nos vamos al faro. Allí está todo mucho mejor organizado que todo lo que he visto yo hasta ahora. Zonas limpias y sucias claramente diferenciadas, trabajos asignados individualmente, increíble.

Lo peor el tipo de trabajo, claro. Rascar entre las piedras con espátula es muy desagradecido, porque parece que no sirve para nada. Nos es lo que parece en la tele, no se rascan las piedras. En los huecos entre ellas hay capas de hasta 10 y 15 centímetros en algunos sitios. Pero en otros, las más, hay menos y el rendimiento es desesperante, mucho trabajo de chinos y parece que está igual cuando te vas. Pero no, un grupo de 40, en 4 horas, hemos sacado del orden de 600 kg, no es como las toneladas que salen en otros sitios (afortunadamente también hay que decir) pero también es necesario. Son 600 kg que no quedan en esta playa de rocas. A 200 metros están los Montañeros Celtas luchando con una capa de un palmo de grosor. En Carnota no se ha librado nada, el panorama desde el extremo sur es el mismo que desde la punta norte de Insuela, desolador.

La salida igual de bien organizada, descontaminación por fases, vertido del gasoil y el agua de limpieza en contenedores especiales, esto se mueve a pesar de Corina Porro. Otro bocadillo para quien lo quiera y carretera. Con estas facilidades y con tanto fuel por limpiar volveremos, claro.

El personaje

Camino de vuelta paramos en Corcubión. Una chica del club es amiga del alcalde, Rafael Mouzo, también del BNG y controvertido donde los haya, de las personas que no dejan indiferente a nadie, o se la adora o se le odia. Vamos a conseguir información de primera mano. El ayuntamiento está poco afectado (también hay que decir que es uno de los más pequeños de Galicia), la ría se ha protegido desde el principio con una barrera que ha funcionado bastantebien, y el resto se ha limpiado excepto zonas de muy difícil acceso en acantilados que deberán ser trabajo de especialistas. En cambio proporcionan
soporte a los ayuntamientos de todo alrededor con el alojamiento de voluntarios en un pabellón, que nos ofrece abiertamente. Desayuno, cena y noche en un pabellón con suelo de madera, calefacción y colchones en condiciones. El alcalde está volcado personalmente en la labor, y se despide, no sin antes contarnos un montón de ‘perlas’ para la colección, para ir a cenar con un grupo de voluntarios.

El ayuntamiento vecino, Fisterra, del PP, sí está muy afectado, pero el contacto directo es imposible, todo debe hacerse a través de la Xunta, que como siempre, no sabe, no contesta.

Las perlas de Rafael

Nos contó muchas, todas ellas demenciales, me acuerdo de algunas.

TVE le llama para una entrevista. La entrevistadora le torea convocándole tres veces seguidas en tres playas diferentes, la última fuera del ayuntamiento de Corcubión y la única limpia el kilómetros. Nada más llegar le da una lista, esto no lo puedes decir, esto no lo puedes decir, esto no lo puedes decir… y claro, la entrevista finaliza en ese mismo momento.

En una zona de difícil acceso, Punta Arnela los de Tragsa se han abierto camino por medio de máquinas y ha cubierto el camino con escoria de manganeso, con dos cojones, peor el remedio que la enfermedad.

La información para la organización de los grupos y su distribución corre a cargo de Demarcación de Costas, pero deben vivir en un universo paralelo, porque envían gente a la playa del Pindo, impecable, cuando hay varias en Fisterra, como Rostro y Mar de Fora en estado lamentable. ¿Tan difícil será saber dónde y cuándo entran nuevas manchas? El grupo de ese día lo mandan a Rostro, pero ¿cuántos habrán estado quitando galletitas al lado de playas con un palmo de fuel?

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