Los puntos cardinales

(contenido enlatado)

Sábado, 8 de febrero de 2003

Este fin de semana cambiamos el registro, toca labores de información. A primera hora de la mañana cogemos el coche camino de Laxe. La Xunta de Galicia nos ha asignado a la Universidad de A Coruña esa zona para el envío de autobuses de voluntariado, comenzarán la semana entrante.

Desayunamos en un bar al lado de la playa. Tiene muchas fotografías antiguas expuestas en las paredes. Unas cuantas son de naufragios, alguna de un petrolero. Uno más de la larga lista. Otra más sorprendente es de un caza americano de 1944 estampado en una playa de la Costa da Morte. Es una pena no poder tener una copia para nuestro preclaro líder, el que nos quiere llevar a la guerra contra Irak.

En la oficina de Tragsa y el Ministerio de Medio Ambiente me recibe una chica que no sabe nada del asunto, pero claro, solo es la coordinadora de zona. La Xunta no ha hablado con ellos, pero a nosotros nos piden la lista de personas en el bus con tres días de antelación ¿para qué? Ni ella ni yo nos sorprendemos por eso, de hecho el viaje lo hemos eso por ese motivo, entre otros. Nos da el teléfono para el contacto directo, por lo menos para saber cuándo le vamos a mandar los buses. Si la llamamos con uno o dos días de antelación nos dirá el trabajo que vamos a encontrarnos, tiene gente pateándose las playas para saber cuándo y cuánto entra cada día. Porque entra TODOS LOS DIAS. De la zona que tiene asignada las playas son una proporción pequeña, el resto son zonas rocosas de acceso difícil o directamente imposible.

A continuación seguimos camino de cabo Vilano, vamos a ir andando desde ahí hasta la playa del Trece, casi al lado de Arou, en Camelle. Por el camino pasamos cuatro o cinco arenales tapizados de galletitas, debe haber una fábrica de Fontaneda por aquí, porque el barco ya no pierde. También muchos coídos de rocas con manchas, la mas grande al lado del Cementerio de los Ingleses, debe tener unos ciento cincuenta metros de largo por veinte de ancho. Encontramos en varios sitios fuel negro, brillante, compacto y con olor muy fuerte. Es muy fácil de distinguir del que se ‘recoloca’ en palabras de la administración, que es marrón, mate, se disgrega y apenas huele. El negro acaba de llegar.

Mirando el mapa o una fotografía aérea es fácil suponer dónde vamos a encontrar fuel, y el paseo nos lo confirma, en todas las ensenadas y calas aparece en el extremo orientado hacia el oeste. La corriente predominante va en esa dirección. En la zona de Camariñas hasta Portugal va en dirección surnorte, y claro, son las zonas orientadas al norte las peores. Eso no parece muy difícil de entender. Supongo que en Demarcación de Costas se perderían algún capítulo de ‘Barrio Sésamo’.

Laxe y Muxía tienen algo en común, y es que la calle de entrada al pueblo discurre al lado de una playa, y en ambos casos con la orientación menos expuesta, por lo que la sensación entrando en cualquiera de los dos sitios es de normalidad. Las playas están esplendorosas. Pero si doblamos la punta del faro en Laxe o cruzamos Muxía en dirección al paseo marítimo empieza la fiesta. En Fisterra pasa algo parecido, la playa de Langosteira, que se ve a la entrada no está muy mal, en cambio las que están al otro lado de la península, Rostro, Mar de Fora y Punta Arnela, son de las peores junto con Carnota y las Cíes. Eso mismo nos lo comenta la señora que nos ha puesto el desayuno y la chica de Tragsa. Ellas sí debieron ver ‘Barrio Sésamo’.

No sé cual es ahora mismo la cadena de información de la Xunta de Galicia, ha cambiado demasiadas veces de mano y ya me he perdido, supongo que pasa por los Ayuntamientos y Demarcación de Costas. ¿Tan difícil es eliminar los eslabones innecesarios y poder tratar directamente con los responsables en cada zona? Debe ser por eso que sólo hay cinco personas limpiando en esta zona, mientras que en Muxía después veremos 15 autobuses, todos ellos de
fuera de Galicia.

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