El cliente involuntario. Guía básica de supervivencia en el proceloso mercado del gas domiciliario

Lorena y yo éramos clientes de Gas Natural Fenosa. Por tradición local (vivimos en Coruña), por vagancia y por la convicción de que los precios y los servicios son los básicamente mismos en todas las compañías. Los dos servicios estaban contratados por separado y domiciliados a cuentas separadas. Lorena paga la luz, yo pago el gas. Un día por la terde llego a casa después del trabajo y me cuenta que ha venido una chica de Fenosa y que nos han bajado las cuotas. Digo ‘que bien’ pero mosqueado echo un ojo a lo que han dejado. Además de que los papeles son una fotocopia cutre lamentable, resulta que no son de GN Fenosa sino de Endesa. Bienvenidos al maravilloso mundo de Endesa Clientes.

Procedemos a llamar inmediatamente a Endesa para suspender esa acción pero en sus bases de datos aún no está registrada por lo que no pueden hacerlo. Entiendo que quien ha venido por casa es un agente comercial contratado por sabediosquien sin ninguna vinculación laboral con la empresa, no sea que alguna reclamación salpique muy arriba. Llamamos también a GNFenosa para ver si ellos tienen alguna notificación pero no pueden consultar su ordenador porque no funciona. Fantástico.

Después de días intentando resolver el problema por teléfono nos personamos en la oficina comercial de Endesa de la calle San Andrés a solicitar lo mismo. Nos dicen que sí han recibido la notificación y que no estamos en plazo de deshacerlo pero nos venden el favor de que así ha sido, que la acción está deshecha.

Al cabo de una semana vuelve un agente comercial de Endesa a casa pero esta vez le atiendo yo. Voy a hacer un inciso y decir que no soy un cliente cualquiera. Soy ingeniero industrial, he estudiado el mercado de la energía y el marco legal que lo regula y doy clase en la universidad de esos temas. Básicamente, el mercado de la energía es libre y puedo contratarla a quien me dé la gana. En el caso del gas con más motivo puesto que no somos un país productor y las empresas no son más que meros revendedores de un producto que compran a su vez fuera de nuestras fronteras.

El comercial me dice que si le muestro la factura para ver las tarifas de peaje. Idiota de mí, pico. Me señala en la factura un número y me dice que pago esa cantidad porque el gas viene de una empresa de Barcelona cuando por la territorialidad (expresión textual) a mí me corresponde As Pontes, que está más cerca. Por supuesto obvia decirme –o directamente desconoce- que en As Pontes lo que hay es una central eléctrica, nada que ver con el suministro de gas, y tampoco me dice que esa central pertenece a Endesa. Durante esta conversación le he preguntado hasta tres veces si lo que me está haciendo es una oferta comercial y de parte de quien, y no contesta. Siempre esquiva diciendo que voy a pagar menos por la territorialidad, que lo que pago es más caro porque viene desde Barcelona. Solo la cuarta vez y cuando yo le pregunto directamente qué tengo que firmar para acceder a esos maravillosos descuentos (por otro lado ridículos si te dicen la cantidad final total en lugar de porcentajes y plazos) aparece el nombre de Endesa. Intento ser amable y sólo le digo que se vaya.

Ahora entiendo más la confusión de Lorena. A mi casi me engañan, he tardado veinte minutos en saber de qué me están hablando. Supongo que esto será muy frecuente. He intentado en el servicio de atención al cliente de Endesa (insufrible por teléfono, poco o nada eficiente en Twitter) averiguar qué empresa comercializadora me ha colocado el producto. Imposible.

De todos modos después de la gestión en la oficina ya no somos clientes de Endesa. Parece fácil, ¿no?

Pues ni por asomo. Al cabo de un mes llega a casa una factura de gas de Endesa, y de acuerdo con ella soy titular de un contrato de gas y nos cobran 34 euros por un consumo estimado (nadie ha venido por casa a mirar el contador) y además ¡En la cuenta de Lorena, con dos cojones! Hay que decir el pequeño detalle de que están cobrando la factura de gas de un titular a otra persona con la que no existe ningún vínculo legal: Lorena y yo no estamos casados. Además de irregular eso debe rebasar más de una ley.

Hablo con Gas Natural Fenosa para revertir la situación, firmo un nuevo contrato, ellos se ocupan de los trámites, en principio igual de fácil que cambiar de operadora de telefonía. ¿Cuál es la sorpresa final? Que tengo un contrato de mantenimiento con Endesa que ni quería ni he pedido. Nunca lo he tenido con mi suministrador porque me parece un timo y Lorena, porque conoce y comparte mi opinión, preguntó varias veces a la comercial por esa circunstancia . Otro gol por la escuadra. También un seguro de protección de pago que me mandaron a casa y espero no tenga validez porque no lo he devuelto firmado. Quizás me reclamen algo más, con esta gente nunca se sabe.

Además, el contrato de mantenimiento se puede dar de baja el primer mes, pero transcurrido este hay que pagar un año entero que me llegará en la factura por la que me doy de baja de Endesa. Pero ¿cómo iba a pedirlo en el plazo correspondiente si ni siquiera sabía que lo había contratado y además en la oficina me dijeron que ya no éramos clientes? Gol por toda la escuadra y 50 euros extra por el resto del año. Naturalmente si pides al banco que no lo paguen aparece todo el aparato legal de la compañía y el registro de morosos. Todo esto lo he sabido después de rebotar varias veces entre la web, varios teléfonos de atención al cliente (diferente si eres de TUR o mercado libre, que seguro muchas viejecillas tienen claro a cuál llamar), el twitter de @EndesaClientes y demás.

Estos procedimientos ¿son normales en una empresa o directamente mafiosos? Volveré a la oficina comercial (la atención por otros medios es total y absolutamente inútil salvo para contratar el servicio) a reclamar. Veremos qué pasa.

¿Conclusión y aviso a navegantes? Jamás contraten por la puerta ni por teléfono ningún servicio. Lo más probable es que le engañen y le roben.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a El cliente involuntario. Guía básica de supervivencia en el proceloso mercado del gas domiciliario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s